El Señor Cipriano

El Señor Cipriano devuelve la confianza en el ser humano. Hace más de 60 años que su ONG da de comer a los pobres y un día en su Reparto de Alimentos nos sirvió para darnos cuenta de que la gente buena existe. Aunque tanto como él sea difícil de encontrar.
¿Queréis conocerlo?

¡Nos colamos en el Huffington Post!

¡El Vaso Medio Lleno ya se ha colado hasta en El Huffington Post! No os perdáis este artículo con la felicidad como titular en el que se habla sobre el libro “Hablemos Sobre Felicidad” de Juan Ramón Lucas y Sandra Ibarra.

Esta publicación está formada por conversaciones que invitan a disfrutar de la vida y a construir tu felicidad personal; una iniciativa que tenía que hacerse un hueco obligatorio en este blog.

Pero la sorpresa llega en el último párrafo de esta entrada del Huffington Post en la que Esther Cervera habla sobre El Vaso Medio Lleno citando nuestro trabajo. Así que leed hasta el final que vale la pena.
¡El Vaso Medio Lleno sigue creciendo!

http://www.huffingtonpost.es/esther-cervera/felicidad-como-titular_b_7087904.html

Portada-FINAL-trazado

¡Vuelve El Vaso Medio Lleno!

Después de mucho mucho tiempo, El Vaso Medio Lleno vuelve a ponerse en marcha. Esta vez con un formato totalmente renovado con el que esperamos seguir transmitiendo la misma energía positiva de siempre, pero con muchas historias nuevas que os sacarán más de una sonrisa (y de dos, y de tres).

De momento aquí tenéis una foto de la grabación de ayer en Sol como prueba de nuestra palabra, pero muy pronto empezaréis a conocer a nuestros próximos protagonistas que seguro que no dejarán indiferente a nadie. Historias de superación, vidas dedicadas a los demás, iniciativas optimistas… pero sobre todo mucho positivismo para demostrar que aunque a veces parezca complicado, el vaso siempre puede verse medio lleno.

¡Esto ya vuelve a empezar!

Grabación en Sol

Por los que un dia cogieron ese ultimo tren

Imagen

 

En la mañana del jueves 11 de marzo de 2004 la ciudad de Madrid era víctima del mayor ataque jamás vivido en el que fallecieron 191 personas y casi 2.000 resultaron heridas. Se produjo una cadena de atentados sin precedentes en la historia de Europa, que destruyó cuatro trenes abarrotados en tres estaciones de la capital española.

Un día que produjo cambios drásticos en la vida de muchas personas, tanto de todos los heridos, todos los familiares de los afectados y aquellos héroes que salvaron vidas. Fue un hecho devastador. No solo en los corazones de los familiares, de los afectados , o madrileños. Fue importante para toda España, y nunca lo olvidaremos ninguno de nosotros.

Las personas que no hemos vivido esta situación en primera persona solemos recordar este día en contadas ocasiones al año, y no podemos hacer más que ser solidarios con aquellos que viven día a día las consecuencias de este gran asesinato del que nunca se halló culpable.

Una situación de la que muchas personas no saldrían, o si esto se produjera, sería difícil de superar. Algunos se quedarían estancados en le pérdida, en el dolor, en lo que pudo ser, en el ¿por qué me paso a mi?, sin pensar en el camino que les queda, en caminar adelante, en el pensamiento positivo de que siempre existe un mañana y una nueva oportunidad de comenzar.

Es difícil imaginar como superar algo así. Cómo salir de esa pesadilla que se puede repetir cada vez que te subes a algún tren. Porque igual que le sucedió a esas personas, ¿quién dice que no te podría haber pasado a ti?

Hoy se cumplen nueve años de este 11 de marzo, y traemos un testimonio de cómo ver el lado positivo de la vida puede ayudarnos a salir adelante y quitar todas las partes negativas de la vida para que podamos seguir manteniendo lo que de verdad es importante.

El 11-M, Tomás Jiménez viajaba en el quinto vagón del tren de la estación de El Pozo.

“El atentado me cambió para mejorar. Sabes que lo que estás viviendo es de más. Aquel 11-M, por un lado, fue para mejor, ves la vida de otra forma. También es verdad que por tener un carácter más abierto y positivo me dije a mí mismo que esto hay que quitárselo de encima y no tuve que recurrir ni a psicólogos ni a psiquiatras. Al poco tiempo cogí el mismo tren y me senté en el mismo asiento. Al año, se guardó un minuto de silencio y yo fui el único del trabajo que no pude salir a la calle. Entonces se me caían las lágrimas. A los cuatro años, me llamó un psicólogo para preguntarme qué tal estaba y si requería de su ayuda. ¡Anda, que si lo hubiera necesitado! También a los cuatro años, fue peor con el Consorcio de Seguros. Fue como si se rieran de nosotros. Ahí es cuando realmente pensé: ¡Éstos son los que me van causar a mí la depresión de verdad! Todos los años, en estas fechas, enciendo en casa una de esas velas aromatizadas. Mi familia se piensa que es porque me gusta, pero yo la enciendo en recuerdo del 11-M”.

Por los que un día cogieron ese ultimo tren.

Volvemos!

Marzo ha llegado, y con él, vuelve El Vaso Medio Lleno. Sentimos mucho nuestros dos meses de ausencia ; actualizar un blog mientras estás de vacaciones en Hawaii disfrutando de un cóctel en mano mientras te abanican varias personas, no es tarea fácil. Pero prometemos volver con las pilas recargadas y más ganas que nunca. Estos dos meses no han sido fáciles: la cuesta de enero, Bárcenas y sus papeles, parece que la crisis no mejora, y encima va el Papa y renuncia. Pero estamos aquí dispuestos a contaros todas las buenas noticias que encontremos, e intentar sacaros una sonrisa incluso con las malas. Todo el mundo necesita un descanso y nosotros lo hemos tenido, pero ahora que hemos vuelto no pensamos dejaros tranquilos en mucho tiempo.
Ah, y no lo olvidéis…el Vaso siempre está Medio Lleno, ¡solo es cuestión de cómo lo miréis!

Las tres heroínas de Newton

Hoy no voy a contaros una buena noticia. Es más, hablaré sobre la que ha sido la peor noticia de esta semana. Sé que no es lo que esperabais en un blog llamado El Vaso Medio Lleno, pero es que a veces no os imagináis lo difícil que es encontrar hechos positivos que contaros. Aunque, tampoco me he ido tanto del tema, sí es un poco de luz entre mucha oscuridad; algo a lo que agarrarse después de lo sucedido en Newton. ¿Por qué lo escribo en el blog? Pues porque aunque después del asesinato de 26 personas me niegue a denominarlo como ‘noticia positiva’, historias así también te conmueven, y te hacen pensar que siempre, pase lo que pase, todo podría haber sido peor. Os cuento.
Ellas son Victoria Soto, Anne Mary Murphy y Kaitling Roig, aunque en realidad podríamos llamarlas las heroínas del tiroteo del pasado viernes en el colegio Sandy Hook (Newtown, Connecticut). Las dos primeras dieron su vida por salvar a sus alumnos de 6 y 7 años, y la última tuvo más suerte ya que consiguió sobrevivir a la matanza escondiendo a sus 15 alumnos en un pequeño cuarto de baño. ¿Cómo hubieseis reaccionado vosotros de haber estado en su lugar? Sin duda, fingir que no pasa nada para no asustar a un gran grupo de niños de esa edad, aún sabiendo que se está produciendo una masacre a unos metros de ti, es digno de admirar como mínimo.
Y es que tenemos más datos sobre cómo actuaron estos ángeles, la cosa no se queda aquí. Por un lado, Anne Marie Murphy, una mujer de 52 años, falleció con heridas de bala protegiendo con su propio cuerpo a sus estudiantes. Así hallaron los policías a la fallecida, según indicaron las autoridades. Por otro lado, encontramos la indescriptible historia de Victoria Soto. La joven de 27 años estaba dando clase tranquilamente cuando escuchó los disparos del tiroteo. Entonces, su reacción no fue otra que esconder rápidamente a todos sus alumnos en un armario y dar ella la cara por ellos. Eso sí, como si de un juego se tratase con tal de que los niños de primero de primaria, permanecieran escondidos y en silencio. Entonces, el asesino entró en la clase donde se topó con la profesora. Ella, le explicó que sus alumnos se encontraban en el gimnasio. Fue entonces cuando él la hirió de muerte, y siguió su camino en busca de más víctimas.
Estas son las historias de estas tres personas que interpusieron las vidas de esos niños por delante de la suya propia. No siempre es fácil ver el Vaso Medio Lleno, y menos en tragedias así que ninguno de nosotros nos podremos explicar nunca. Aunque sí es verdad que sirven para hacernos entender que no todo en la vida tiene un por qué, ya que al menos yo, no soy capaz de meterme en la cabeza del chico que tenía aproximadamente mi edad y que fue capaz de cometer tal atrocidad. Por otro lado, tal vez sea hora de que Estados Unidos se replantee cambiar su reglamento de armas. Desgraciadamente, este tiroteo se suma a una larga lista de hechos de este tipo que han ocurrido en los últimos años. Algo falla.
En cualquiero caso, yo hoy solo quería hacerles un pequeño homenaje a estos tres reyes magos, que han hecho el mejor regalo de navidad del mundo que se puede hacer a unos padres; salvar la vida de sus hijos. Y a mí, sin duda, me da absolutamente igual un ser despreciable (es más que eso, pero no encuentro adjetivos ni para describirlo) llamado Adam Lanza del que no dejan de hablar todos los medios. Para mí, sin duda, las tres protagonistas de esta historia son ellas.
Heroínas de Newton
Elisa Cuevas Pomar

Alejarse de lo material para acercarse a la libertad

Vivir sin depender del dinero. Una utopía que a muchos nos parece inalcanzable. Pero Heidmarie Schwermer una alemana de 69 nos demuestra que no es imposible : lleva quince años viviendo sin gastar dinero. Todo empezó hace 22 años cuando llegó a Dortmund con sus dos hijos y una maleta. Salía de un divorcio dificíl, era enseñante y nunca había tenido por que quejarse de su situación.

 

Sin embargo Heidmarie va a ser brutalmente afectada por la crisis industrial de 1979. El choque petrolero que tocó la Rhur precipitó mucha gente en la pobreza. Sin embargo, en vez de hundirse la alemana decidió cambiar de vida de modo radical. Se dió cuenta que el problema no venía fundamentalmente de una falta de recursos sino de su mal repartición.

 

Realizó que tenía más que lo necesario y que su trabajo ya no la hacia feliz. Lo abandonó todo para hacerse submarinista y abrió en paralelo una tienda de trueque. Los sin domicilios eran los más interesados por el sistema. No obstante, los parados, los jubilados y los estudiantes también visitaban a menudo su comercio. Rápidamente el establecimiento se volvió un fenómeno en toda la cuidad.

 

Y aquí no se termina la historia. En 1995, Heidemarie considera que todavía está ganando “demasiado” dinero. Sus hijos ya no estaban a su cargo y parecía que todo lo que necesitaba se presentaba ante ella. Decidió vender su casa, cerrar su cuenta bancaria y anular sus contratos de seguro. Dio todo lo que le quedaba a sus amigos y otros conocidos. Para alojarse cuenta con los apasionados de su red de trueques. Le prestan su casa amicalmente a cambio de pequeños favores. Para comer, recupera los invendidos de supermercados bio de Dortmund y viste con la ropa que intercambió. También se niega en ir al medico. Todo su vida la contiene una pequeña maleta, con 200 euros solo en caso de urgencia.

 

Ya publicó dos libros y está escribiendo el tercero.  Todo los beneficios de las ventas y los 700 euros que recibe de pensión mensual los ofrece a iniciativas cercanos necesitados y obras caritativas . También participa al documental “ vivir sin dinero”  en el que cuenta su historia y nos enseña sus trucos. Explica que para ella “el dinero aleja de lo esencial, abandonarle me dio una verdadera calidad de vida, una riqueza interior y la Libertad”.

 

Ella no beneficia de ninguna ayuda social, con lo que de ninguna manera se puede cualificar de paria del sistema. ¿Provocadora o profeta? Heidmarie Schwermer parece en todo caso estar avanzada sobre su tiempo.

 

Lucie Costamagna